17 de marzo de 2026
El pasado martes 24 de febrero, se llevó a cabo el evento «Contratos mixtos de Pemex» organizado por la Academia Mexicana de Derecho Energético y la Barra Mexicana, Colegio de Abogados A.C. En el cual se encontraba un espacio de diálogo y análisis sobre uno de los temas más relevantes para el sector energético en México.
El 22 de abril de 2025, el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos (Pemex) aprobó los Lineamientos de los Esquemas para Desarrollo Mixto de la Empresa Pública del Estado, Petróleos Mexicanos (Acuerdo CA-025/2025, los Lineamientos), publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 29 de abril de 2025. Con esta aprobación, se habilitó a Pemex, para celebrar contratos mixtos dentro de sus asignaciones, Estos contratos están diseñados para permitir la participación conjunta de Pemex y actores privados en proyectos de exploración y extracción, manteniendo la mayoría del control estatal y propiedad de los hidrocarburos.
Su esquema es el siguiente:
- Pemex conserva al menos el 40 % de participación en el proyecto.
- Las empresas privadas aportan capital, tecnología y asumen costos y riesgos operativos, especialmente en campos maduros, sin que se ceda la titularidad de los recursos al socio.
- El objetivo es atraer inversión y acelerar la explotación y producción de hidrocarburos, aprovechando la experiencia y recursos del sector privado.
Se destacó como meta alcanzar una producción de 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos hacia el año 2030. No obstante, el modelo enfrenta retos legales y regulatorios importantes.
En primer lugar, el carácter del operador petrolero representa un punto crítico, ya que debe definirse con precisión si la operación recaerá en Pemex o en un tercero designado. En segundo término, la individualización de autorizaciones constituye un desafío administrativo, pues es necesario determinar si los permisos, evaluaciones de impacto ambiental y demás actos regulatorios se tramitarán a nombre de Pemex como asignatario o del operador designado.
Finalmente, los tiempos de ejecución resultan determinantes para la viabilidad del esquema, por que deben alinearse con la meta productiva establecida para 2030. Los contratos mixtos de Pemex son instrumentos jurídicos de colaboración bajo asignación estatal que preservan la titularidad de los hidrocarburos y permiten compartir riesgo, inversión y operación con terceros.
Su conveniencia depende de la correcta estructuración, una matriz de riesgos bien delimitada, reglas claras de gobernanza y supervisión regulatoria. Si estos elementos se cumplen, pueden fortalecer la eficiencia y sostenibilidad operativa; si no, pueden generar contingencias financieras y regulatorias.

